jueves, 6 de noviembre de 2008

Me detuve a pensar en la distancia, esta cosas tan obstinada que se empeña en hacer imposible el amor que tú y yo nos tenemos. Lo estoy diciendo enserio.
Esta mañana, mientras caminaba a la escuela, dirigiendo mis pasos torcidos por un rumbo más o menos recto, te imaginé haciendo lo mismo que yo pero en coordenadas distintas. Pensé que el frio te abofetaba y te partía los labios y las mejillas y que no le guardabas ningún rencor porque hasta cierto punto te sabes sádica. No debí dejar que te subieras a ese maldito avión. Hoy reconosco, no con poco pesar, que tampoco debí reprocharte tan crudamente lo del alemán aquel que te mandaba besos y que tú los recibias y los llorabas.
No está bien eso de quererse tanto en un ratito. Es lo que no le he querido aprender Sabines, el poeta priista. Ya enserio, que te hayas tirado a mi hermano tampoco me molesta tanto, total, son las consecuencias de ser comunista hasta en la cama. Te mando por Estafeta un kilo de machaca.

6 comentarios:

Aleita! dijo...

más fuertes declaraciones...

Tánori dijo...

Amor... dejare, te anticipo, de hacerte comentarios a tus (muy buenos) escritos, los leeré así como veía a Magiber de niños a escondidas.

Sin poder hacer comentario alguno de tan maravillosa literatura cruda y fantástica. Te digo adios...

PD: Nos vemos en las pedas, jajaja

Jiak Sewa dijo...

El fuckin amor a distancia...el secreto es que el amor no existe...mi querido amigo Blas...mejor no le mande mashaka, esta bien cara...mándele un kilo de harina y medio de manteca para que aprenda a hacer tortillas!!! Jajajajaja

Bessos aterciopelados de lengua para usted...

babybjork15 dijo...

Eso si que es amor!!

El amor de lejos es el mejor, sirve que así no lo ves cuando andes de mal humor :D

Besotes señor espero verlo pronto.

Sanblas de la "o" dijo...

Qué maniaco. Madame, el amor, aunque te pese, si existe y lo compruebo cada vez que miro pájaros en el cielo.
Otra cosa: no me gustaría que se hiciera tortillera.
Saludos a Juarez.

mengana dijo...

bichi siempre me hace muy feliz sufrir con tus textos