jueves, 24 de junio de 2010

México contra Argentina

El próximo domingo se enfrentará el convinado mexicano de futbol contra la selección albiceleste. Los pronosticos no son nada favorables. Wall Stree, atendiendo a las estadisticas y a los calculos, pone como favoritos indiscutibles a los dirigidos por Maradona, el astro argentino. Las apuestas en los casinos del país tampoco son muy optimistas. La verdad yo tampoco y juro que en esta ocasión he intentado hacer un lado mi predeterminación al fatalismo. Sin embargo guardo un a esperanza que se fundamenta, si se me permite, en factores que "escapan" al manual del futbol. El mundial pasado, como recordarán, la selección de Argentina acabó con nuestras pobres aspiraciones de llegar al quinto partido. Nos sacó cagando leches, como diría un español simpático. De la mano de Lavolpe (quien hace unos días declaró que le gustaría que México ganara), la selección fue eliminada de la justa mundialista con un gol que fue catalogado como uno de los más hermosos de la edición alemana. Comparto el jucio. Fue un juego cardiaco, según lo recuerdo, que llegó hasta los tiempos extras en el cual estuvimos cerca de ganar y perdimos por casi nada.

Duré mucho tiempo pensando en ese jodido gol. Hoy, sin restarle ningún mérito al impacto, estoy casi convencido de que fue un golpe de suerte, una mala pasada. Cada vez que tengo oportunidad, y a la menor provocación, lanzo la siguiente frase: ha sido la mejor victoria de la selección, aunque perdimos el partido.

El próximo domingo se verán de nuevo las caras. Un partido que se antoja explosivo y una oportunidad para la revancha deportiva. México no es el mismo de lo que se ha venido llamando la era Lavolpista. Lo cual no quiere decir que sea mejor o peor, sino todo lo contrario (WTF). Fuera de bromas: hay factores extrafutbolisticos que se le escapan a Wall Stree y a las casa de apuestas, hay un margen muy amplio de incertidumbre que le añaden los jugadores al sistema de juego que define los partidos. Algo superior a la técnica (que para ser sinceros los argentinos tienen en demasía) y al desplige físico. Quiero decir con todo esto lo que muchos intuímos, que México juega mejor cuando en la cancha salen a relucir sus complejos, cuando se juega con resentimiento histórico y el manual lo dicta el laberinto de la soledad.

Dicho todo esto, que por momentos raya en elucubraciones estúpidas, creo fervientemente que el próximo domingo la selección saldrá airosa, siempre y cuando no metan al Guille Franco y que Javier Hernández deje de hacer Sandwich con Blanco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tu comentario me parecio muy interesante, yo soy mexicano y como tal yo estoy orgulloso de mi pis, y si se le gano a italia y a francia tengo fe de que podremos hacer historia, se le puede ganar, la unica diferencia es solo la mentalidad, tenemos que tener una mentalidad de equipo grande, todos los 11 jugadores de argentina son iguales que los mexicanos, tienen 2 piernas y saben jugar con el balon, yo estoy seguro de que ganaremos ....

ana dijo...

oye te salió bien chido el texto, si no te conociera pensara que eres todo un hombre culto jajajaja es broma es broma :P