miércoles, 13 de octubre de 2010

El blog

Odio el Tuiter. Aunque en mi vida lo he usado y tampoco tengo el gusto de conocerlo, las limitaciones que impone me son suficientes para aborrecerlo. Sobra decirlo, pero a mí la brevedad me asusta, me repele y me agobia. El blog ha pasado de moda, afirman algunos sin ningún empacho: facebook lo sacudió y twitter le puso la lápida. Quizá tengan razón. Sin embargo hay quienes, entre los que me incluyo orgullosamente, se mantienen firmes, con estoicismo, escribiendo parrafadas que pocos leen y menos comentan.
Yo empecé a escribir este blog hace cuatro años y puedo decir que pocas veces he pensado en abandonarlo, salvo en una ocasión que lo anuncie con la intención de ver si alguien lo lamentaba. Nadie lo lamentó sinceramente. Seguí escribiendo contra el mundo y contra mí mismo, con la firme convicción de exhibirme ante una corta serie de lectores anónimos. Había entendido que la escritura era un acto solitario y que la lectura, muchas veces, se tornaba un acto deliciosamente egoísta. Al menos, me decía, siempre podré leerme yo solo, escribirme yo solo, sabotearme yo solo.
Escribí parrafadas mal redactadas, postulé ideas que no eran mías, lancé mensajes de amor que jamás fueron respondidos, manifesté mis perversiones literarias y también intenté cambiar el mundo. Fracasé en todo y ante todo, pero nadie podrá reprocharme mis buenas intenciones. En los pocos años que tengo escribiendo este blog, siempre he tenido la certeza de escribir sobre mí (quién no lo hace) con un descaro total, exagerando la mayoría de la veces. Me he mantenido fuera de la vanguardia blogera, tratando de usar puntos, comas y puntos y comas hasta en los lugares que no van. A mí Joyce me produce nauseas nada más de imaginármelo.
Eso que la gente llama mini ficción me parece atractivo hasta cierto punto. Me gusta la contundencia, pero la que tarda en llegar, la que se va negociando con el lector a lo largo y ancho de las palabras. Si les gusta el box, o si no también, quizá estemos de acuerdo en que las peleas más emocionantes son aquellas en las que desde el primer episodio los contendientes intercambian fuertes golpes y van a la lona. Es un poco triste que una pelea de box termine en el primer asalto y por K.O. Mejores son, a mi ver, las que pasan del noveno y se ganan o se pierden porque los peleadores no dan para más. Entonces, decía, a mi me gusta la contundencia de la escritura, pero la brevedad no me resulta tan placentera en el caso de la escritura ni en sus alrededores. Alguien puede pensar que dos palabras dicen más que mil. Puede ser, pero habrá quien prefiera recibir esas dos palabras llenas de ornamentos. Otros, más románticos, dirán que el silencio es más elocuente que las palabras: entonces no escriban. Son los mismos que piensan que los ojos hablan (a propósito de la película el secreto de sus ojos). Patrañas.
A mí me gusta la abundancia, lo extravagante, lo barroco, la acumulación tipográfica y semántica, el volumen y lo voluminoso, lo contundente y lo conciso (en la inmensidad de las palabras incluso toda la obra de Pérez Galdós es poca), pero aún no comprendo (culpa mía, desde luego) la brevedad.

14 comentarios:

ana dijo...

Ha de ser cuestión de personalidad, pero la brevedad es hermosa, y creo que es más difícil de manejar ya que tienes que concentrar todo en pocas líneas.
No le digas a Adriana, pero nunca he leído a Vargas Llosa por una entrevista que vi de él, donde salía diciendo que las novelas largas eran la mata, que si el Quijote hubiera tenido más páginas hubiera sido mejor... Guiac. La longitud de la novela como criterio estético, habríase visto.

Blas Barajas, escritor dijo...

Yo he leído cosas breves que me dejan con la boca abierta. Pienso en la continuidad de los parques o en algunas minificciones que nunca supe el nombre y estoy de acuerdo contigo. Sin embargo, conservo experiencias más gratas de ciertos mamotretos como Palinuro de México, Noticias del imperio, entre otras. Hay que ser muy diestro para ser breve, pero también para escribir largo y no aburrir.
No le diré a Adriana si tu no le dices que a mi tampoco me simpatiza Vargas Llosa. Y si el Quijote hubiera sido más corto, sería mejor? Al menos más gente lo leyera o lo terminara en el mejor de los casos jajaj. Estaremos de acuerdo que si la longuitud no es un criterio estético, tampoco la brevedad puede serlo. En el caso de que estemos hablando de libros jajajjaja

Kitsune dijo...

Creo que, como bloggers, todos hemos pasado por la etapa de amenazar matarlo para ver si alguien llega y lo rescata heroicamente. A mi blog nadie lo salvó, pero decidí seguir escribiendo aunque no lo lean y sólo entren algunos peruanos a ver la foto que tengo de José Santos Chocano, así pasa...
:P

::Mr.KARATE:: dijo...

Já! Mirá que escribes con algo de gracía; por cierto, deberìas de escribir una novela medieval o algo semejante.

Saludos, tu antagonista mas fiél,

Mr.KARATE
--Black Belt

P.s. Como dijo Rocky Balboa: -"esto no se acaba hasta que se acaba".

Blas Barajas, escritor dijo...

Karate, no sabía que eras mi antagonista! Igual siempre hacen falta :D Respecto a la novela, claro que la estoy escribiendo, pero no la publicaré acá. Es que mi literatura es vulgar, pero no la vulgarizo :P jajaj Saludos, esperaré esa cerveza.

La Pucha de oro churrigueresca dijo...

Recuerdo a cierto personaje que una vez se quejó de los comentarios kilometricos de otro.

Me gusta twitter, me gusta facebook, me gusta el correo -ectrónico y postal- me gusta leer, y leerme, me gusta saber de la gente, encontrarme entre la gente; la lectura siempre ha sido y será el mejor de los actos voyeurs.

Blas Barajas, escritor dijo...

no habré sido yo, verdad? Es que una cosa son las entradas y otra los comentarios! además hoy las cosas son diferentes jajajaj me he redefinido. Además lo hacía para poner un poco de pimienta al asunto.

Patricia. dijo...

a mi no me llama el "tuiter" como vos escribiste, pero tampoco me llamaba la atención facebook y dije lo que dijeron todos " me hago uno para ver las fotos de mi amigos" y mirá donde terminé, subiendo casi todo pro ahí... pero el tuiter no me llama para nada, nadita.

::Mr.KARATE:: dijo...

Oye, autor de novelas vulgares -no vulgarizadas-, me he enterado que el 26 del mes en curso cumplíste años.

No te felicito, por obvias y tradicionales razones -somos antagonicos púes.

Aunque en el fondo, se que te gusta ponerle MUCHA pimienta a tu vida, resultando el BLOG una extensión de la misma.

Por ende, lo que si te puedo regalar, en abundancia, es comentarios KILOMETRICOS: chonchos, prietos y gordos, de esos que ahora te fascinan.

Asi que ya sabes, enhorabunea pitufo, pasala suave en la tierra del fuego, allende los argentos.

Y aprende KARATE o lo que se practique por aquellos rumbos, haber si asi puedes pelear tus propias peleas y dejas de mandarme al Tanorí -quien por cierto me quiere madrear a punta de ponerme pedo, y ya lleva 3 intentos infructuosos.

No comas tierra.

Mr.KARATE
--Black Belt

David Rivera dijo...

Con brevedad y fuerza: Amén.

Marta dijo...

Siempre he pensado que el blog, al igual que el facebook, tienen un mismo principio: ser ególatras.
En la década de la decadencia de la intimidad, surge una contra digna de tener en cuenta que es la propia satisfacción a través de la propia admiración.

Si no fuera así, creo que más de la mitad de los bloggers hubiésemos renunciado hace tiempo.

Acabo de descubrirte y espero poder seguirte de vez en cuando.

Sucettes dijo...

Lo cierto es que escribir un blog no ha resultado ser más que una moda pasajera. Desgraciadamente algunos creíamos que nuestra literatura de andar por casa, con tintes de grandeza y autenticidad, era correspondida por un público real y sincero. Tras el desencanto he cerrado dos blogs. Sin embargo, me ha gustado escribir desde siempre por lo que me veo impulsada a abrir nuevos blogs desesperanzada de todo éxito. El resultado es un blog en el que he publicado 2 entradas de 50 borradores. La autocrítica es demasiado fuerte, y la competencia de Facebook o Twitter demasiado vulgar y dolorosa.

nacho dijo...

enloprofundodetureflexiónestoydeacuerdoycompartotodassusconsecuenciasyonopidobrevedadesporsistemasinoporaccidentepiensosobretodaslascosasqueescribirnopresuponereglasoideaspreconcebidasdehechomiintuiciónlasrepudiaelpuntoesqueelblogcreoposibilidadesescrituralesmuychingonasqueahoraintentamediatizarseconlasredessocialestuiterasobucfeicieraspuroperoelpuntoesquesiimponesunnumerodeterminadodecaracteresparaexpersartupuspuesestasjodidoporquetevassujetandoalpragmatismogringoquejohndeweyimpusoendetrimentodequieneshuiandeeuropaparahacervalersuscreenciasyquelástimanoconsiguieronimponersusideasdeverdadahoranonosquedasinowikileaksynuestraspropiosvomitosunabrazodesdeelapocalipsisnacho

Mini Orozco dijo...

Facebook apareción en México en el 2007: Desde enntonces se dice que los blogs murieron. No lo creo.

Pienso igual que tú en el sentido de regresar a lo básico.

Twitter lo veo como un micro blog. Lo abrí el año pasado y le estoy agarrando sabor.

Saludos.